Inicialmente tuve la idea de pasar buena parte del día conociendo tranquila y pausadamente el Louvre por lo cual compré la entrada On Line para bien temprano; pero por esas cosas olvidaba que justo para ese día tenía boletos de tren pagados para conocer Chartres; en fín, por un descuido tuve que dividir el día para dos lugares que siempre había querido conocer. Así que tuve que regresar de Chartres a Paris pasado mediodía y llegar al Luovre a eso de las 2 casi 3 PM.
La otra preocupación era si perdería la entrada al llegar a una hora distinta, pero realmente tuve suerte, tal vez por ser temporada baja, pero entré al museo sin problema y , curiosamente, sin tanta afluencia como esperaba.
Tuve que centrarme en las exposiciones mas conocidas y tratando de no perderme en semejante enormidad de lugar. Realmente espectacular, un manjar para todo aficionado a la historia y las artes.
Tres horas que se pasaron volando; la belleza de las estatuas y el realismo de cierta pinturas es en verdad deslumbrante.
Ver, tocar o sentir directamente lugares, obras que antes solo se habían visto en libros o películas es gratificante; hace que cada viaje valga lo que costó.

























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