Inicialmente tuve la idea de pasar buena parte del día conociendo tranquila y pausadamente el Louvre por lo cual compré la entrada On Line para bien temprano; pero por esas cosas olvidaba que justo para ese día tenía boletos de tren pagados para conocer Chartres; en fín, por un descuido tuve que dividir el día para dos lugares que siempre había querido conocer. Así que tuve que regresar de Chartres a Paris pasado mediodía y llegar al Luovre a eso de las 2 casi 3 PM.
La otra preocupación era si perdería la entrada al llegar a una hora distinta, pero realmente tuve suerte, tal vez por ser temporada baja, pero entré al museo sin problema y , curiosamente, sin tanta afluencia como esperaba.
Tuve que centrarme en las exposiciones mas conocidas y tratando de no perderme en semejante enormidad de lugar. Realmente espectacular, un manjar para todo aficionado a la historia y las artes.
El arte escultórico egipcio y mesopotámico es sencillamente impresionante.
Tres horas que se pasaron volando; la belleza de las estatuas y el realismo de cierta pinturas es en verdad deslumbrante.
Ver, tocar o sentir directamente lugares, obras que antes solo se habían visto en libros o películas es gratificante; hace que cada viaje valga lo que costó.
Muy tranquilo y despejado en las galerías, las entradas y salidas; nada que ver comparando con la cantidad de gente que había la vez que estuve en los Museos Vaticanos. Recomendable eso sí comprar entrada On Line... Si van el día que no corresponde a la entrada pueden perderla.
Muchos turistas viene solamente a ver a la Señorita Lisa Gherardini, cada quien con sus cosas, pero el Louvre es mucho mas que eso.
De hecho, justo frene a ella siempre ha estado el monumental lienzo Las Bodas de Caná, una verdadera obra maestra universal.
En esta parte ya había más personas y no pude sacarle mejores fotos.
Gracias..